Después de probar todas las técnicas seductoras de la revista, Juan todavía no te hacía caso y entonces, te quedabas pensando que tú eras la defectuosa, que tú eras la que estaba mal
Después de probar todas las técnicas seductoras de la revista, Juan todavía no te hacía caso y entonces, te quedabas pensando que tú eras la defectuosa, que tú eras la que estaba mal