El primer subgénero que vamos a diseccionar de todos los que citamos en el último programa especial va a ser el más antagónico de todos los que nacen de la cepa madre, el ambient techno. Traiciona la fórmula, pero no la pervierte; suena distinta, pero deja el mismo poso. Es música para bailar física y mentalmente y es un profundo vaso comunicante con la música electrónica en toda su extensión.
Para la selección musical hemos querido huir de los hiits clásicos del subgénero ya que la actualidad supera a sus inicios. Es posiblemente la música más completa de todas la que se hacen, y es que tiene la peculiaridad de que los músicos que la hacen no buscan llegar a esa etiqueta, pero llegan, y en muchos casos ni siquiera son consciente del aterrizaje en ella. Hay quien accede desde el techno más normativo, desde el house, el jazz... desde cualquier inquietud hecha estilo y cuando lo hace, ese sonido generado, otorga al oyente un todo en uno del cual ya es difícil huir y hacía donde mirara de reojo para ver si "hay más" en cualquier resquicio sonoro que se cruce