Cuando se les terminaba la hora que habían pagado en el Ciber, salían a la calle a buscar pelea. También afanaban. Pero el viejo Nabuco los estaba esperando...
Cuando se les terminaba la hora que habían pagado en el Ciber, salían a la calle a buscar pelea. También afanaban. Pero el viejo Nabuco los estaba esperando...