Dios quiere que expulsemos la necedad de nuestra vida, la necedad nubla el entendimiento, trae quebranto, desvía el camino, deshora, ceguera, vergüenz…. Había una madre que le decía a su hijo sientate! Siéntate! Y el niño no quería sentarse…. hasta que por fin se sienta y le dice a su madre, mamá estoy sentado pero por dentro estoy parado.… La pregunta de hoy es, ¿en que áreas de tu vida estás arraigado a la necedad, estás sentado, pero por dentro estás parado ? Pidámosle a Dios que nos ayude a erradicar la necedad de nuestra vida.