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Trabajar con agentes de IA cambia mucho cuando dejamos de pedirles tareas sueltas y empezamos a organizar qué pueden hacer, qué información necesitan y cómo deben continuar un proyecto. El reto no es probar más herramientas, sino conseguir que ayuden a sacar trabajo adelante. Esa idea conecta la evolución del sistema de Elías, la nueva etapa de La Máquina del Branding y la conversación con Héctor de Prada y Juanma sobre WP Agency Forum.
El sistema de Elías empezó tomando tareas de los roadmaps de proyectos locales. Después incorporó proyectos de Todoist y aparecieron dos problemas: demasiadas propuestas y tareas que todavía no estaban listas para ejecutarse.
La solución pasa por distinguir tres estados:
Una skill reúne el proceso y distingue dos modos. WORK busca trabajo ejecutable; PREPARE ayuda a aclarar las tareas pendientes de contexto. Así, una sesión puede dedicarse a explicar qué hay que hacer y otra a ejecutarlo, sin volver a discutir continuamente tareas que aún no están preparadas.
También entran en juego los objetivos: una mejora de SEO, por ejemplo, puede generar varias tareas relacionadas. Si un objetivo ya está en marcha, conviene ofrecer trabajo que lo haga avanzar, además de atender las urgencias que cumplan los criterios. La continuidad importa tanto como elegir la siguiente tarea.
Elías explica una escala de cinco niveles para subir de modelo cuando una tarea necesita más capacidad. También distingue entre un modo orientado a inteligencia y otro a eficiencia. Yannick cuenta cómo combina proveedores y reserva modelos más capaces para consultas de estrategia o trabajos concretos.
La conversación refleja experiencias personales de uso y consumo. No basta con escoger un modelo porque permita más peticiones: hay que comprobar si resuelve el trabajo con el contexto y la autonomía que esperamos. Si obliga a supervisar cada paso, el ahorro de consumo puede no traducirse en ahorro de tiempo.
Las skills permiten reutilizar procesos que antes dependían de prompts o scripts sueltos. Entre los ejemplos aparecen el registro de tiempo con TMetric, el diario de Obsidian, la consulta de Google Analytics y el análisis de actividades guardadas en Airtable.
En el caso de los paseos, Make ejecuta la sincronización a través de RunKeeper y la skill analiza los datos. Un archivo adicional puede completar información que no llega por esa integración. El interés está en obtener una comparación útil, no en acumular cifras sin interpretarlas.
También se comenta una skill para analizar MP3 mediante su espectro: el bitrate declarado por un archivo no basta para determinar la calidad de su origen. Convertir estos procesos en instrucciones reutilizables reduce el trabajo de explicar cada vez qué hay que consultar y cómo presentar el resultado.
Yannick presenta una etapa en la que el proyecto guía el contenido. La herramienta se elige según la necesidad: una web, una aplicación o un canal de YouTube pueden exigir procesos distintos. Aprender a conseguir un resultado pesa más que recorrer todas las opciones de un programa.
La propuesta tiene dos espacios. El laboratorio muestra el desarrollo de proyectos propios en sesiones en directo; la mesa de proyectos ayuda a la comunidad a analizar y avanzar sus ideas. Durante la grabación se planteaban dos sesiones semanales de laboratorio y una sesión los viernes para proyectos de la comunidad.
Los primeros trabajos previstos eran una web completa con su sistema de agentes y un canal de astronomía con procesos automatizados. En este último, la cuestión no es automatizarlo todo: hay que decidir qué partes pueden delegarse sin perder calidad y dónde debe mantenerse el control.
La renovación también afecta a su propia web, construida en WordPress sin un builder. Yannick explica que eso le permite programar soluciones sin adaptar cada idea a los widgets disponibles en una herramienta.
Los vídeos de YouTube contarían después la historia del proyecto: qué se quería conseguir, qué dificultades aparecieron y cuál fue el resultado. La biblioteca de formación existente seguiría disponible, y las nuevas series mantendrían un enfoque aplicado.
Héctor de Prada y Juanma presentan la segunda edición de WP Agency Forum como un espacio para responsables de agencias WordPress. La conversación se centra en problemas de negocio: captar clientes, gestionar equipos, pagar nóminas, mejorar márgenes y adoptar IA sin perderse en las novedades.
El programa presentado combinaba charlas prácticas, mastermind y networking guiado. Compartir con personas que afrontan retos parecidos puede aportar tanto valor como escuchar una ponencia: permite contrastar decisiones y descubrir colaboraciones.
La edición anunciada estaba prevista para el 7 de octubre en Madrid. En la grabación se describían contenidos sobre visibilidad en modelos de lenguaje, dirección de equipos, marca personal y evolución de las agencias, además de una mesa redonda. Esa presentación sirve de marco para una pregunta que sigue siendo útil: qué valor aporta una agencia cuando sus clientes también tienen acceso a herramientas de IA.
Hacer lo mismo más rápido puede mejorar un proceso, pero no resuelve por sí solo la diferenciación. La conversación propone ampliar el valor del servicio y apoyarse en el criterio humano para evaluar resultados. La herramienta está cada vez más disponible; decidir qué hacer y saber cuándo algo no funciona sigue siendo parte del trabajo profesional.
También se aborda la productividad en mantenimiento y hosting. Modular DS aparece como ejemplo de gestión de sitios, y Héctor anuncia API y MCP durante la charla. Elías destaca asimismo la utilidad de colaborar en cuentas de hosting que pertenecen al cliente: el acceso operativo y la titularidad del servicio son decisiones relevantes para una agencia.
Yannick explora AssemblyAI y n8n para convertir las sesiones de laboratorio en material reutilizable: transcripciones, resúmenes de avances y referencias a lo que salió bien o mal. Esa información podría alimentar después otros contenidos, incluida la newsletter. Documentar el trabajo mientras ocurre abre más posibilidades que intentar reconstruirlo al final.
Elías cuenta también su búsqueda de acceso remoto a OpenCode. Tras probar alternativas, configura una aplicación llamada CC Pocket y señala una dificultad importante: encontró dos aplicaciones con ese mismo nombre. La experiencia relatada corresponde a una configuración concreta y todavía no supone una evaluación prolongada de su fiabilidad.
Kilo Code aparece como otro entorno que combina trabajo con agentes, acceso remoto y opciones en la nube. El cierre deja abierta la exploración de esos flujos: poder continuar una sesión desde el móvil resulta útil, pero sigue haciendo falta entender dónde se ejecuta el trabajo y qué contexto conserva.
La evolución de los agentes, el cambio de La Máquina del Branding y los retos de las agencias apuntan en una dirección común: organizar el trabajo alrededor de problemas y proyectos reales. Preparar tareas, dar continuidad a los objetivos y revisar los resultados ayuda a convertir las herramientas en trabajo útil.
¿Qué proceso de tu negocio necesita ahora más contexto y criterio para que puedas delegarlo con confianza?
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La inteligencia artificial empieza a entrar en más partes del trabajo diario: automatizaciones, gestión de tareas, programación y creación de contenido. En este episodio probamos varias de esas posibilidades y aparece una idea común: la utilidad de un agente depende tanto de la herramienta como del contexto que recibe y de cómo revisamos su trabajo.
Make incorpora agentes dentro de sus escenarios. En la conversación, la diferencia respecto al enfoque anterior está en que el agente se configura como parte de un escenario, con módulos que pueden funcionar como herramientas. También se comenta la posibilidad de pasar tareas a subagentes y de aportar información desde archivos o servicios conectados.
Eso abre usos interesantes para procesos que hoy se hacen en local. Por ejemplo, algunas tareas podrían resolverse desde una automatización alojada en Make, con acceso a información de la empresa, en vez de depender del ordenador o de montar infraestructura propia. La decisión seguiría dependiendo del problema: a veces encajará una automatización; otras, una skill, un proceso local o una aplicación existente.
La conversación también distingue el trabajo del agente de los pasos deterministas del escenario. El agente puede decidir qué herramientas utilizar según lo que encuentre, mientras que los demás módulos continúan ejecutándose según el flujo configurado. Esa combinación permite introducir decisiones de IA sin convertir toda la automatización en una caja negra.
Maia es el asistente conversacional que aparece en el editor de escenarios de Make. Se le pueden pedir cambios o ayuda para construir un escenario. En la prueba contada en el episodio, su análisis ofreció una sugerencia útil, pero al pedirle que la ejecutara movió módulos de forma confusa y no pudo resolver una desvinculación.
Por eso, la impresión fue más favorable para tareas acotadas, como ayudar a mapear muchos campos, siempre revisando el resultado, que para delegarle cambios completos. Que un asistente entienda una petición o proponga una mejora no significa que vaya a modificar correctamente una automatización.
La experiencia también sirve para explicar por qué importa el contexto. Un chat dentro del editor puede conocer el escenario, pero no necesariamente la documentación, las decisiones y los datos del proyecto. La referencia a Maia, el asistente de Make, aparece precisamente dentro de esa conversación sobre lo que puede hacer un asistente cuando trabaja con información limitada.
Otra prueba del episodio es conectar OpenCode con el servicio de inferencia de Hetzner. La configuración se presenta como una alternativa compatible con la API de OpenAI para probar modelos como Qwen. En la conversación se menciona que el acceso era experimental, así que conviene entenderlo como una opción que se estaba explorando, no como una garantía permanente de disponibilidad.
El interés no está solo en encontrar un modelo concreto. Poder cambiar de proveedor permite combinar modelos distintos según la tarea y el consumo disponible. En el episodio se habla de usar modelos más sencillos para tareas rutinarias y reservar los más capaces para trabajos que requieren más razonamiento. La flexibilidad entre proveedores aporta margen para ajustar coste y capacidad sin depender de una sola plataforma.
La documentación relacionada con esta prueba está en el servicio de inferencia de Hetzner.
Parte de la conversación gira en torno a qué diferencia a una skill de un agente. Una skill carga instrucciones para realizar un proceso concreto. En un entorno de agentes también se pueden definir roles, modelos, delegación y trabajo en paralelo. La frontera depende de las capacidades que ofrece cada herramienta, pero lo importante en la práctica es qué contexto tiene el sistema, qué puede hacer y cuándo debe pedir revisión.
El sistema de trabajo descrito en el episodio conecta proyectos con distintas fuentes: carpetas locales, documentación y tareas pendientes. También asigna modelos según la complejidad del trabajo para repartir mejor el consumo. Un ejemplo es una tarea recibida por correo para localizar escenarios de Make que usaban un módulo próximo a quedar obsoleto. El sistema revisó los escenarios, encontró uno y propuso el cambio para que se confirmara.
La intención no es dejar que el sistema actúe sin supervisión. Puede investigar, preparar un plan y avanzar trabajo, pero la persona conserva el control sobre qué se ejecuta y qué queda por revisar. El mismo principio aparece al hablar del correo: resumir mensajes no basta si la acción real es archivarlos, responderlos o convertirlos en tareas. El valor está en completar el proceso con trazabilidad y con las reglas adecuadas.
En la parte dedicada a Kilo Code se comentan tres funciones que resuelven necesidades diferentes. Kilo Memory conserva información útil entre sesiones, aunque no sustituye la documentación del proyecto. Kilo Remote permite continuar desde el móvil el trabajo vinculado a los proyectos. Agent Manager permite lanzar varios agentes a la vez y trabajar en paralelo con worktrees, por ejemplo para comparar alternativas de diseño sin rehacer cada versión sobre la anterior.
Las tres funciones se relacionan con una misma necesidad: mantener el contexto disponible mientras el trabajo cambia de lugar o se reparte entre varias tareas. La memoria ayuda a no repetir información; el acceso remoto permite retomar el trabajo; la coordinación en paralelo abre caminos de exploración distintos. En todos los casos sigue haciendo falta revisar lo que produce cada agente.
El cierre del episodio presenta un cambio de enfoque para La Máquina del Branding. La idea es dejar de priorizar la herramienta de moda y partir de problemas y proyectos variados: puede aparecer WordPress, inteligencia artificial, diseño, branding u otras soluciones, según lo que necesite cada caso.
Ese trabajo se desarrollaría en laboratorios compartidos, con sesiones de varias horas que muestran la investigación y las pruebas mientras ocurren. Después, de ese proceso saldrían vídeos más breves para YouTube: no un tutorial largo grabado en tiempo real, sino una historia clara sobre el problema, las decisiones y el resultado. La comunidad tendría acceso al proceso completo y quien llegue al vídeo podría entender rápidamente qué se hizo y por qué.
El cambio también amplía a quién se dirige el contenido. Además de profesionales que crean webs para clientes, se quiere hablar a personas que tienen una idea o necesitan sacar adelante su propio negocio. La tecnología queda al servicio de esa necesidad: primero se entiende el problema y luego se decide qué herramienta conviene.
En el episodio también se comenta la extensión oficial de WordPress, con accesos y utilidades para trabajar con sitios desde el navegador. Es una novedad concreta dentro de una conversación más amplia sobre cómo elegir herramientas con criterio.
Make, Maia, Hetzner y Kilo muestran caminos distintos para incorporar IA al trabajo, pero ninguna función elimina la necesidad de contexto ni de revisión. Los agentes pueden investigar, proponer y ejecutar tareas cada vez más completas; el criterio sigue estando en definir qué problema resolver, qué información necesita el sistema y dónde debe intervenir una persona.
Ese mismo enfoque conecta con el nuevo formato de La Máquina del Branding: trabajar en proyectos reales, compartir el proceso y convertirlo en historias útiles para más personas. ¿Qué tarea de tu trabajo te gustaría explorar primero con un sistema de agentes?
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La inteligencia artificial no solo está acelerando tareas concretas. También está cambiando la forma de organizar el trabajo: convertir criterios propios en instrucciones reutilizables, conectar herramientas mediante MCP y crear agentes capaces de seguir procesos completos.
En este episodio de Negocios y WordPress hablamos de NovaMira, NovaMira Design, CrocoBuilder, Codex y OpenCode, pero el tema de fondo es otro: cómo pasar de pedir cosas sueltas a construir un sistema de trabajo alrededor de la IA.
Una de las primeras herramientas que comentamos es NovaMira, un plugin para WordPress con conexión MCP. La propuesta permite trabajar con distintas partes del ecosistema de WordPress, ejecutar consultas, utilizar PHP y conectar con plugins y builders.
La parte gratuita ya resulta especialmente interesante para tareas relacionadas con WordPress y el servidor. La versión de pago añade funciones más orientadas a builders y a integraciones con diferentes plugins. La sensación general es que NovaMira quiere convertirse en una capa de conexión para trabajar con todo el ecosistema WordPress desde un agente.
La novedad que más nos ha llamado la atención es NovaMira Design. En las pruebas permite trabajar con referencias visuales, archivos `design.md`, sistemas de diseño y direcciones de arte. La IA puede analizar un diseño y utilizar esa referencia para crear o modificar una web.
Lo interesante es que esas direcciones de arte pueden mantenerse como una especie de memoria de trabajo. Se puede cambiar el sistema de diseño activo y hacer que la IA trabaje con una referencia distinta sin tener que explicarlo todo de nuevo en cada conversación.
También cambia la forma de trabajar con los archivos. NovaMira puede crear y activar un tema sin que todo el código tenga que estar organizado desde el primer momento en un proyecto local. Eso resulta rápido para probar ideas, aunque también plantea una pregunta importante: qué control queremos conservar sobre el código y sobre el proceso de desarrollo.
La otra gran prueba del episodio es CrocoBuilder, el nuevo builder de Crocoblock. La versión analizada todavía está en una fase beta temprana, pero la primera impresión es positiva.
Uno de sus puntos fuertes es la estructura de sus componentes. Los widgets parten de una estructura JSON concreta, parecida a la forma en la que se describen componentes en otros entornos de desarrollo. Además, esos elementos pueden convertirse en bloques de Gutenberg.
Esta decisión importa porque facilita la comunicación con la IA. En lugar de tener que interpretar una interfaz visual llena de capas, el agente trabaja con una estructura más clara y predecible.
Otro aspecto interesante son los common styles. Ahí se pueden definir estilos globales para elementos como `body`, `h1`, imágenes y otros selectores básicos, separados de la identidad visual concreta del proyecto.
Esto resuelve una dificultad habitual de otros builders: importar un framework CSS que mezcla clases, selectores HTML y estilos globales no siempre encaja bien con los paneles visuales. CrocoBuilder parece haber pensado esa separación desde el principio.
También incluye herramientas MCP y skills para trabajar con el builder. Algunas de ellas incorporan validaciones finales, inspección en navegador y capturas para comprobar el resultado. La idea es que la IA no solo genere algo, sino que pueda revisar si lo que ha hecho funciona.
Eso no significa que CrocoBuilder sea automáticamente el mejor builder para todo el mundo. Tiene sentido especialmente para quien ya trabaja dentro del ecosistema Crocoblock: con CrocoBuilder en el frontend y JetEngine en la parte de datos y backend se puede crear una suite bastante completa.
La duda es más general: si la IA puede trabajar directamente con HTML, CSS, PHP y JavaScript, ¿cuándo compensa añadir un builder entre medias?. Los builders pueden facilitar determinadas tareas, pero también obligan a la IA a traducir sus decisiones a una estructura intermedia. Esa traducción puede hacer el proceso más lento y tosco.
La idea que recorre todo el episodio es que una skill no tiene que ser algo espectacular. Puede ser una pequeña definición de proceso que evita repetir las mismas instrucciones una y otra vez.
Por ejemplo, se puede crear una skill para trabajar sobre una bóveda de Obsidian. El sistema analiza las carpetas, identifica los archivos importantes y ayuda a procesar un inbox. Cuando mueve o clasifica una nota, también puede registrar qué ha hecho y por qué.
El valor no está únicamente en ahorrar tokens. También está en conservar el contexto y hacer explícito el criterio. Si una persona tiene una forma concreta de organizar clientes, presupuestos o documentación, esa forma de trabajo puede quedar escrita en una skill para que el agente la aplique de forma consistente.
El mismo enfoque sirve para tareas pequeñas. En el episodio hablamos de analizar historiales de sesiones, decidir cuáles son pruebas y cuáles conviene conservar, y borrar solo las que cumplen unas reglas claras. También aparece el ejemplo de crear una skill para organizar fiestas temáticas, con acreditaciones, juegos, ruletas y elementos que se repiten en cada edición.
Son ejemplos distintos, pero comparten la misma estructura: si un proceso se repite y tiene reglas, se puede documentar para que la IA lo ejecute con menos intervención. Las skills pueden servir para un negocio, para un proyecto web o para una afición personal.
El siguiente paso es organizar varias skills y varios agentes dentro de un sistema mayor. Codex y OpenCode aparecen como dos entornos para construir esa capa de trabajo.
La propuesta incluye un agente orquestador, un estratega, un desarrollador y un becario o documentador. No todos necesitan el mismo modelo ni la misma profundidad. El orquestador puede ocuparse de analizar el trabajo disponible y proponer el siguiente paso, mientras que el desarrollador recibe el contexto técnico de un proyecto concreto.
Las fuentes de trabajo pueden ser distintas. Algunas tareas viven en proyectos con un roadmap, mientras que otras son tareas sueltas etiquetadas en Todoist. El orquestador puede revisar esas fuentes y proponer varias opciones, teniendo en cuenta el coste, el beneficio y el estado real de cada trabajo.
El objetivo final es que el sistema no se limite a ejecutar una tarea y terminar. La aspiración es crear un loop: elegir una tarea, definirla bien, ejecutarla con el agente adecuado, comprobar el resultado y proponer la siguiente.
Pero para llegar ahí hace falta ser muy preciso. Una tarea no debería decir simplemente “mejora esta web”. Tiene que definir el objetivo, los requisitos, las limitaciones y las condiciones que indican cuándo está terminada. Si falta información, el agente debe preguntar en lugar de inventarla.
También es importante no mezclar demasiadas responsabilidades. Diseño, estructura HTML, contenidos, SEO y desarrollo pueden estar relacionados, pero no siempre deben resolverse en una sola tarea. La IA trabaja mejor cuando el contexto y el alcance están claramente delimitados.
Otra conclusión importante es que la calidad del resultado no depende solamente del MCP o del builder elegido. Si se pide a la IA que haga una web sin darle una dirección, el resultado será genérico aunque la herramienta sea muy potente.
Antes de generar una interfaz conviene definir varias capas:
Este trabajo convierte decisiones intuitivas en un proceso que la IA puede entender. No se trata solo de decir “hazlo bonito”, sino de explicar qué debe conservarse, qué componentes existen, cómo se combinan y qué reglas no se pueden romper.
Por eso el episodio cuestiona la idea de hacer un curso centrado únicamente en maquetar con Elementor o Bricks. Esas herramientas pueden ser útiles y seguirán teniendo su lugar, pero enseñar a crear un proyecto profesional exige hablar también de estrategia, identidad, estructura, SEO, automatizaciones y despliegue.
El episodio termina con un anuncio personal: la serie de contenidos y La Máquina del Branding van a ampliar su enfoque.
La intención no es abandonar WordPress. Cuando WordPress sea la base adecuada, se seguirá utilizando. El cambio consiste en no tratarlo como la única respuesta para cualquier proyecto ni reducir el trabajo digital a instalar un CMS, elegir un builder y maquetar unas páginas.
La IA permite que una persona pueda abordar más áreas: identidad visual, imágenes, vídeo, audio, aplicaciones, automatizaciones, conexiones entre servicios y desarrollo web. Eso abre la posibilidad de atender proyectos más completos sin que cada parte tenga que depender de un especialista distinto o de un proceso manual interminable.
La idea no es crear un CMS nuevo para cada necesidad ni reinventar herramientas que ya funcionan. Se trata de elegir la base adecuada, conectar lo que ya existe y utilizar la IA para adaptar el sistema a cada caso.
Las skills y los agentes no sustituyen el criterio. Lo hacen más reutilizable. Una buena automatización empieza por entender cómo se trabaja, convertir ese conocimiento en reglas y decidir qué puede delegarse con seguridad.
NovaMira, CrocoBuilder, Codex y OpenCode son piezas interesantes de este cambio, pero ninguna herramienta resuelve por sí sola la falta de planificación. La ventaja está en construir un sistema con contexto, límites, revisión y procesos claros.
¿Qué tarea repetitiva de tu negocio, proyecto o vida personal convertirías primero en una skill?
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WordPress 7.1 promete más colaboración, mejores herramientas de diseño y una integración cada vez más clara con la IA. Pero el episodio 255 de Negocios y WordPress va bastante más allá de repasar una versión: sirve para hacer balance de cómo está cambiando el trabajo real de quienes desarrollamos webs, automatizamos procesos y mantenemos proyectos digitales.
La conversación pasa por integraciones logísticas hechas con Codex, reseñas que complican un formulario, diseño asistido con IA, browser automation, consultoría de procesos y agentes capaces de seguir trabajando mientras nosotros hacemos otra cosa. La conclusión es menos espectacular, pero mucho más útil: la ventaja no está en delegarlo todo, sino en crear un sistema donde la IA tenga contexto, límites y un objetivo bien elegido.
El primer gran bloque del episodio repasa una versión de WordPress muy centrada en colaborar mejor y preparar el editor para flujos asistidos por IA. Entre las novedades comentadas aparecen un modo de sugerencias parecido al de Google Docs, comentarios, reacciones con emojis y edición en tiempo real.
Una de las ideas más interesantes son las directrices o guidelines. Permitirían definir criterios para el sitio, los textos, las imágenes o los bloques, de forma que la IA no genere contenido sin contexto, sino que siga unos estándares previos. Es una mejora técnica, pero también resume una tesis que atraviesa todo el episodio: un agente resulta mucho más útil cuando conoce las reglas del proyecto antes de empezar a ejecutar.
En el apartado de conectores también se comentan mejoras como la generación por streaming, el soporte de embeddings para búsquedas internas y nuevas formas de autenticación. El objetivo parece claro: que WordPress pueda conectarse con servicios externos y aprovechar el contenido del sitio de una forma más natural.
En diseño, WordPress 7.1 incorpora varias peticiones recurrentes de la comunidad:
Son avances pequeños si se miran uno por uno, pero responden a una crítica habitual: Gutenberg funciona bien como editor de contenido, aunque todavía tiene limitaciones cuando se usa como herramienta de maquetación. Cuantas más capacidades básicas resuelva WordPress de forma nativa, menos dependencias hacen falta para construir una web mantenible.
La versión también trae cambios internos importantes: salto a React 19, uso obligatorio de `iframe` en el editor de los temas de bloques, adaptación a la versión 3 de la Block API, soporte Unicode ampliado y mejoras en el recorte y la subida de imágenes. Para el usuario pueden pasar desapercibidos, pero para desarrolladores de temas y bloques implican revisar compatibilidad.
La utilidad de los agentes se entiende mejor cuando dejan de ser una promesa y entran en proyectos reales. Uno de los ejemplos del episodio es la ampliación de una aplicación en Python que conecta un negocio con distintas empresas de mensajería. El reto consistía en añadir GLS a una base donde ya existían otros proveedores.
El trabajo se apoyó en Codex para estudiar la documentación, replicar el patrón de los conectores existentes, montar la infraestructura y preparar pruebas. La persona que dirige el proyecto no necesitaba dominar Python de antemano para avanzar, pero sí entender el objetivo, pedir la documentación correcta y validar que la nueva integración respetase el sistema existente.
Ese matiz es importante: la IA reduce mucho la barrera de ejecución, pero el proyecto sigue necesitando una fuente de verdad, ejemplos previos y alguien capaz de detectar si la solución encaja.
El segundo caso es más cotidiano y quizá por eso resulta todavía más revelador. Un formulario de alta hecho con Gravity Forms mostraba reseñas de Google en uno de sus pasos. El plugin que las cargaba empezó a fallar y, además, las reseñas mezclaban experiencias de una tienda, un bar y el servicio principal del negocio. Aunque la puntuación general era buena, el contenido automático dejó de ayudar a la conversión.
La posible solución no fue añadir más automatización, sino elegir manualmente unas pocas reseñas. Menos dinamismo puede significar más control, menos fallos y un mensaje comercial más claro. Es la misma lógica que permite sustituir un mapa interactivo innecesario por una dirección bien enlazada: una web no mejora por acumular componentes, sino por resolver mejor lo que necesita el usuario.
El episodio menciona también mejoras en un alta con Kadence Membership, el envío de datos de facturación a Stripe y una integración con FacturaDirecta. Son trabajos distintos, pero comparten patrón: partir del proceso real, localizar el dato que falta y conectar solo las piezas necesarias.
El balance de mitad de año deja una idea clara: los agentes han encontrado su sitio cuando se integran en un proceso profesional completo. Ya no se trata solo de generar una función o resolver una duda, sino de participar en investigación, desarrollo, pruebas, navegación y mantenimiento.
Codex, por ejemplo, puede inspeccionar la renderización del frontend, abrir el navegador, trabajar con MCP, usar aplicaciones del ordenador y mantenerse iterando sobre un objetivo. Esa autonomía permite pedir una revisión y descubrir que el agente ha comprobado por su cuenta si una parte se rellena mediante JavaScript.
Pero la misma conversación ofrece el contrapunto perfecto. Ante un problema con reseñas, el agente se puso a buscar plugins genéricos sin preguntar primero cuál estaba instalado. Un profesional competente habría empezado por identificar el objeto exacto del problema. La IA puede recorrer muchos caminos, pero no siempre elige el más sensato si le falta contexto.
Por eso el siguiente objetivo no es automatizar una web entera con una instrucción gigantesca. Es construir y enseñar un flujo que cubra:
El valor está en encadenar bien las fases y reservar puntos de control, no en fingir que todas pueden mezclarse sin supervisión.
La parte visual sigue siendo una de las más difíciles. Pedir “hazme un diseño” suele producir resultados correctos, pero poco personales y con escasa voluntad de tomar decisiones. Herramientas como Stitch y los documentos de diseño se plantean en el episodio como una fase intermedia: explorar propuestas, dar vueltas a una maqueta y validarla antes de trasladarla a un framework CSS.
Ese proceso conserva el control creativo. También permite seguir diseñando manualmente cuando tenga sentido y usar la IA para convertir una propuesta ya decidida en CSS y componentes. La automatización entra después de fijar la dirección, no antes.
La evolución del servicio de automatización ocupa otro de los debates centrales del episodio. Si una persona con cierta soltura técnica puede pedir a ChatGPT que conecte dos herramientas, el valor de un profesional no puede limitarse a ejecutar ese encargo aislado.
La propuesta pasa a ser más consultiva: analizar la empresa, detectar qué procesos ofrecen mayor beneficio y elegir varias áreas conectadas. En muchos negocios, esas prioridades pueden agruparse en:
El cliente puede llegar con una necesidad concreta, pero la experiencia humana ayuda a descubrir dependencias y oportunidades que no había formulado. La IA puede transcribir reuniones, ordenar información y proponer opciones; aun así, decidir qué automatizar primero exige entender el negocio, el coste de mantenimiento y el beneficio esperado.
El episodio plantea también una duda muy práctica: seguir construyendo escenarios en Make o mover ciertas automatizaciones a scripts ejecutados en un servidor.
Make ofrece una interfaz visual que puede facilitar cambios sencillos, como modificar el asunto de un correo. Sin embargo, limita el sistema a los módulos y capacidades de la plataforma. Un script en un VPS ofrece mucha más libertad, pero también puede resultar completamente opaco para un cliente no técnico.
No existe una respuesta universal. La mejor tecnología es la que resuelve el proceso y puede mantenerse con los recursos reales del proyecto. Para algunos clientes, las “bolitas” de Make son comprensibles; para otros, resultan tan extrañas como una línea de código y el mantenimiento seguirá dependiendo del profesional.
Aquí aparece una oportunidad especialmente interesante: documentar cada automatización, sus conexiones, decisiones y forma de depurar. Con una biblioteca de artefactos, ejemplos y soluciones anteriores, los agentes pueden aprender cómo trabaja el profesional y proponer respuestas coherentes con su metodología. La documentación deja de ser solo una entrega para el cliente y se convierte en contexto reutilizable para la IA.
El siguiente paso es conseguir que los agentes trabajen con más autonomía sin perder trazabilidad. En el episodio se describe una forma de multitarea bastante realista: dejar a Codex trabajando, revisar su avance cada cierto tiempo y combinar esa tarea mental con otro trabajo físico.
Para que ese modelo sea útil fuera del escritorio aparecen dos necesidades:
Kilo Cloud y el control remoto desde el teléfono apuntan en esa dirección. También se comenta la posibilidad de trabajar en un VPS, conectarse por SSH y desplegar después. El objetivo no es complicar la infraestructura por afición, sino poder delegar tareas largas y recuperar el control cuando realmente haga falta.
Para Elías, esa autonomía se conecta con Luna Music, el análisis de Search Console y Analytics, la mejora de la web y una profesionalización general del servicio de DJ. Para Yánick, el objetivo es mostrar un desarrollo web completo con agentes, desde el contenido y el diseño hasta el testing y el mantenimiento.
El episodio cierra el repaso con varias herramientas y proyectos a seguir:
También se recuerdan dos citas de la comunidad: RMC Galicia en septiembre y WordCamp Galicia en octubre. Más allá de la novedad concreta, todas estas referencias muestran el mismo movimiento: las herramientas intentan acercar la ejecución al contexto visual, al trabajo remoto y a agentes cada vez más capaces.
El episodio 255 deja dos conclusiones conectadas. La primera es que WordPress sigue evolucionando para ofrecer mejor colaboración, más capacidades nativas y una relación más estrecha con la IA. La segunda es que disponer de agentes más potentes no elimina la necesidad de procesos claros; la hace todavía más evidente.
En desarrollo y automatización, el trabajo valioso se desplaza hacia el criterio, la arquitectura, la consultoría y la documentación. Ejecutar cuesta menos, pero elegir bien qué ejecutar, cómo mantenerlo y cuándo simplificar sigue siendo la diferencia entre una prueba vistosa y un sistema que funciona.
La pregunta útil para los próximos meses no es cuántas tareas puede hacer un agente. Es otra: ¿qué sistema de trabajo necesitas para poder delegarlas con confianza? Si quieres seguir compartiendo experiencias sobre WordPress, IA y negocio digital, puedes unirte a la comunidad de Telegram de Negocios y WordPress.
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WordPress, automatización e inteligencia artificial están cambiando el desarrollo web y la forma de trabajar con clientes. En este episodio hablamos de novedades del ecosistema, nuevas herramientas, cambios en el negocio y problemas reales que ya estamos viendo con proyectos creados con IA. También compartimos cómo estamos afinando procesos, sistemas y servicios para adaptarnos a este nuevo escenario.
Si trabajas con WordPress, desarrollo web, no-code o automatización, estos cambios afectan directamente a cómo captas clientes, cómo entregas proyectos y cómo escalas tu negocio.
Una de las novedades más interesantes que se vienen en WordPress 7.0 es la integración de View Transitions, una mejora visual que permite transiciones suaves al cambiar de pantalla, al menos dentro del panel de administración.
Esto, que puede parecer menor, tiene bastante impacto en:
Ya hay un plugin del equipo de rendimiento de WordPress que permite probarlo y ver cómo afecta tanto al backend como al frontend.
👉 Plugin: https://wordpress.org/plugins/view-transitions/
Este tipo de mejoras van en la línea de que WordPress evolucione sin perder su base, pero cuidando más la interfaz.
También hablamos del rediseño de la biblioteca de medios, con nuevas vistas en:
El objetivo es unificar interfaces y hacer que la experiencia sea coherente en todo el panel. Esto es especialmente útil en proyectos grandes, donde el orden y la organización del contenido es clave.
Elementor está apostando por un modelo más integrado con Elementor One, una suscripción que agrupa:
Tiene sentido para usuarios que trabajan 100% dentro del ecosistema Elementor. Sin embargo, para perfiles con más control técnico, puede no encajar tanto porque muchas de estas funciones ya se resuelven con herramientas propias.
El nuevo editor v4 introduce mejoras en:
Pero sigue en fase beta, por lo que recomendamos probarlo en entornos de prueba.
En paralelo, Bricks Builder está avanzando rápido con nuevas funcionalidades como variables, escalas tipográficas y control más técnico, lo que mantiene la competencia muy activa.
No se trata de casarse con un builder, sino de usar la herramienta adecuada según el proyecto.
Un tema central del episodio es el enfoque en sistemas y procesos, lo que solemos llamar “afilar el hacha”. En lugar de ejecutar sin parar, estamos dedicando tiempo a:
Esto permite trabajar con más claridad y reducir el caos operativo.
Hemos reorganizado el sistema de ideas para que ahora podáis mandarnos propuestas de contenido directamente. Esto nos ayuda a detectar problemas reales del mercado y generar temas que aporten valor.
👉 Podéis enviar ideas aquí: https://eliasgomez.pro/ideas
Además, hemos integrado un flujo de lectura y captura en Obsidian, donde recopilamos artículos, los resumimos con IA y los clasificamos según su estado.
👉 Obsidian: https://obsidian.md
Esto conecta directamente con el proceso de creación de contenido y con la investigación constante.
Otro punto clave es la estandarización de procesos:
Esto mejora la percepción del cliente y reduce errores.
Muchos clientes no quieren trabajar en gestores de tareas complejos, por lo que mantener sistemas simples y claros es una ventaja competitiva.
Estamos viendo un patrón claro: cada vez más empresas necesitan automatizar la facturación. Un caso típico:
Este tipo de automatizaciones pueden convertirse en servicios empaquetados y escalables.
Un cambio importante es analizar ingresos por:
Esto permite:
También analizamos ingresos por marcas o facetas, lo que ayuda a decidir dónde enfocar el crecimiento.
La inteligencia artificial está facilitando crear webs, pero también está generando nuevos problemas:
Muchos proyectos tienen:
También vemos:
Cuando estos proyectos llegan al entorno WordPress, suele ser necesario:
Esto abre nuevas oportunidades de negocio en auditoría y consultoría.
Otro punto relevante es el control de datos. Muchas herramientas de IA alojan:
Sin que el cliente entienda dónde están ni quién tiene acceso.
Esto obliga a replantear:
Estamos probando diferentes herramientas según el momento:
Herramientas con gran contexto para entender competencia, documentos y estructura.
Uso de herramientas como Stitch para validar diseño y mapas de calor.
Uso de modelos especializados en código y herramientas como:
👉 Visual Studio Code: https://code.visualstudio.com
El objetivo no es automatizar todo, sino integrar IA sin perder control.
El desarrollo web está cambiando rápido. WordPress evoluciona, Elementor y otros builders compiten, la automatización gana peso y la IA redefine el perfil del cliente.
La clave no está en usar IA o no, sino en:
Estamos viendo una transición clara desde el desarrollo puro hacia la consultoría, la automatización y la optimización continua.
Si estás trabajando en este sector, este es un buen momento para revisar procesos, servicios y posicionamiento. Nos interesa mucho conocer qué cambios estás viendo en tus clientes y qué problemas están apareciendo con la IA.
¿Cómo está afectando la inteligencia artificial al desarrollo WordPress?
Está facilitando la creación de webs, pero también generando proyectos mal estructurados que requieren auditoría, refactorización y consultoría.
¿Qué oportunidades genera la automatización?
La automatización de procesos como facturación, CRM o marketing permite crear servicios recurrentes y escalables.
¿Elementor o Bricks?
Depende del proyecto. La tendencia es usar herramientas flexibles y con control técnico.
¿Qué tipo de servicios crecerán en los próximos años?
Auditoría, automatización, consultoría estratégica, optimización continua y seguridad.
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WordPress 6.9 trae la Abilities API: el “idioma” que necesita la IA para actuar en tu web.
En el episodio 240 de Negocios y WordPress hablamos de una mezcla muy realista: WordPress, inteligencia artificial, herramientas y “vida de autónomo” (con su caos incluido). Pero el centro del capítulo fue claro: WordPress 6.9 y la Abilities API, una pieza que, si trabajas con web y automatización, te cambia el mapa mental.
Y sí, también salen temas de Stripe + Make, subidas de precios, Kit Digital, productividad con Todoist, IA en Gmail con Gemini, y ese clásico “tengo 20 suscripciones y debería borrar la mitad”.
WordPress lleva tiempo moviéndose hacia IA, pero en 6.9 se ve un cambio: ya no es “un plugin que hace cosas”, sino infraestructura.
La Abilities API introduce un registro central donde WordPress (core), themes y plugins pueden declarar “cosas que saben hacer” de forma estándar: qué hacen, qué entradas aceptan, qué devuelven y qué permisos requieren. Eso convierte WordPress en un sistema descubrible para agentes y automatizaciones.
Si te quedas con una frase del episodio, sería esta:
Abilities = API autodocumentada para que una IA no tenga que “adivinar” tu WordPress.
En vez de pedirle a un modelo que improvise (y se invente macros, endpoints o parámetros), se le ofrece un catálogo de acciones reales.
Cada ability es una acción concreta: por ejemplo, “contar posts”, “crear un producto”, “generar un informe”, “crear un CPT”, etc. Se registra en WordPress con wp_register_ability() y debe hacerse en el hook wp_abilities_api_init.
Lo interesante es el “contrato”:
Esto no solo sirve a ChatGPT o Claude; sirve a cualquier integración que quiera operar de forma fiable y repetible.
En el episodio se enlaza esto con MCP (Model Context Protocol): si MCP es el “protocolo” para conectar un agente con herramientas, Abilities es el “mapa” de herramientas disponible dentro de WordPress.
Por eso se entiende como un paso previo: sin abilities, el agente puede “conectar”, pero no sabe qué puede hacer ni cómo hacerlo.
Se mencionó que WooCommerce ya está explorando MCP como feature, activable desde ajustes avanzados (beta), para exponer operaciones de tienda a clientes IA con autenticación y permisos. Esto abre la puerta a cosas como:
WooCommerce lo plantea como una integración MCP estándar para que asistentes interactúen con la tienda.
El ejemplo del episodio con JetEngine (Crocoblock) es justo lo que hace potente este enfoque: si JetEngine expone abilities para crear CPT, metaboxes, taxonomías, queries, etc., el agente ya no “alucina” sobre cómo se configura: ejecuta las operaciones oficiales que el plugin le ofrece.
Eso reduce fricción, reduce errores y, sobre todo, reduce la típica situación de: “sí, sí… esto se hace con una macro que no existe”.
(Como referencia, Crocoblock ha ido publicando avances de JetEngine 3.8 alrededor de MCP/AI en sus canales).
Otra idea importante del episodio: WordPress no está “desligado” del mundo IA. Existe un trabajo organizado dentro del ecosistema, con iniciativas como AI Building Blocks y el propio equipo de IA publicando avances y guías.
Y además, Automattic también está empujando por su lado (WordPress.com, experimentos, etc.). El mensaje de fondo: IA va a entrar “por el core” y por los plugins grandes.
En la parte de “vida real”, se contó un caso muy típico pero muy bien aterrizado: subida de precios por un cambio de costes (en el episodio, por el contexto del mercado avícola) y cómo eso te obliga a dominar:
La clave técnica que se remarca: en Stripe no “editas” un price usado por suscripciones antiguas, sino que acoplas un price nuevo a la suscripción (sin reventar el historial). Eso es lo que te permite hacer una subida ordenada. (Buen recordatorio: el conocimiento útil suele venir de arreglar líos en producción).
Se habló de algo muy común: no es que el sistema no funcione, es que lo estabas usando de una forma que te empujaba a tareas que no querías hacer hoy. El ajuste fue redefinir el uso de prioridades para separar “mantenimiento que quiero quitarme” del “trabajo duro”.
Además, la idea de mover una estrategia grande a un proyecto (para que exista y se ejecute) es oro: si no está en el sistema, se queda en “backlog mental”.
Aquí entró un tema muy de especialista: la profesionalización no es solo escribir mejor al cliente, es tener decisiones repetibles:
Aparecen nombres concretos como InstaWP para entornos/staging (con planes y enfoque de gestión de sitios) y el plugin SWIS Performance (del ecosistema EWWW) como alternativa ligera para rendimiento/caché.
Y también el apunte de que WP Rocket ha ido moviendo precios/planes en 2025 (lo que, sumado a todo lo demás, refuerza la necesidad de simplificar suscripciones).
Aquí hubo un momento muy “esto sí”: Gemini dentro de Gmail para generar borradores con contexto real del hilo (“Help me write”), que no es lo mismo que un redactor externo que se lía con quién dijo qué.
Google lo plantea como funcionalidad integrada en Gmail/Workspace con generación de borradores, sugerencias, resúmenes, etc.
Además, se mencionó el valor de “notas” en Meet y la idea de sustituir herramientas externas si la integración reduce fricción (y RAM).
Punto clave: no es el precio mensual, es cuánto tiempo te devuelve.
Se mencionó Manus como herramienta que, a nivel de “buscar alternativas” (tipo capturas bonitas estilo Pretty Snap), no aportó milagros respecto a ChatGPT.
Pero también se comentó algo relevante: Manus lanzó Browser Operator, una extensión para convertir tu navegador Chromium en un entorno donde el agente actúa “dentro” de tus sesiones y logins. Eso, si funciona bien, es un salto práctico para automatizar tareas web reales.
El episodio cierra con un tema que muchos han vivido: proyectos subvencionados con iteraciones eternas, cambios de interlocutor, silencios, webs duplicadas y la sensación de “otro ultimátum más”.
Más allá del desahogo, aquí hay una lección de negocio: la gestión (comunicación, plazos, responsabilidad) es parte del valor, no un extra.
WordPress 6.9 no es solo una versión con mejoras visuales. Con Abilities API, WordPress está preparando el terreno para que la IA deje de ser “un plugin simpático” y pase a ser operativa, conectable y segura, con permisos y contratos claros.
Y alrededor de eso, todo encaja: automatizaciones en Make, control de precios en Stripe, herramientas que se integran o estorban, IA que ahorra tiempo de verdad (Gmail), y la necesidad de profesionalizar métodos para no vivir apagando fuegos.
Si estás trabajando con WordPress y te interesa el futuro cercano, este es de esos cambios que merece la pena seguir de cerca… y debatir con gente que también está en la trinchera.
Enlaces mencionados (internos y externos):
¿Qué es la Abilities API de WordPress 6.9?
Es una API que permite registrar “habilidades” (acciones) de WordPress, plugins y temas en un formato estándar: qué hacen, qué necesitan, qué devuelven y qué permisos requieren. Sirve para IA, automatización e integraciones fiables.
¿En qué se diferencia de la REST API tradicional?
La REST API expone endpoints; la Abilities API añade una capa “descubrible” y estandarizada (autodocumentada) para que un agente o herramienta pueda saber qué existe y cómo llamarlo sin leer documentación externa.
¿Qué pinta tiene esto con MCP (Model Context Protocol)?
MCP estandariza cómo un agente se conecta a herramientas. Abilities aporta el catálogo de acciones en WordPress para que el agente pueda elegir y ejecutar operaciones con permisos.
¿WooCommerce ya permite esto?
WooCommerce ha publicado integración MCP en fase beta y documentación oficial para exponer herramientas de tienda a clientes IA con autenticación y permisos.
¿Qué ganan plugins como JetEngine con esto?
Que pueden exponer acciones de su propio sistema (CPT, metaboxes, queries, etc.) para que un agente trabaje “a través del plugin” sin inventarse cómo funciona.
Si quieres, lo adapto a tu web con enlaces internos reales por slugs (por ejemplo, a tu página de consultoría, tu categoría de “Medios”, o posts sobre Make/Stripe) y lo dejo listo para pegar en WordPress con bloques.
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La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la forma en que trabajamos, aprendemos y gestionamos nuestros proyectos digitales. En este episodio de NegociosWP, exploramos cómo la IA se integra con WordPress, analizamos herramientas, plugins, automatizaciones y plataformas como ChatGPT, Gemini, Claude o Perplexity, y compartimos experiencias reales para que puedas sacar el máximo partido a estas tecnologías. Si buscas optimizar tu flujo de trabajo, crear contenido más rápido o elegir la mejor plataforma de IA, aquí tienes la guía definitiva.
Enlace interno recomendado: Cómo crear un curso online en WordPress
Lista de aplicaciones cotidianas de la IA:
Tabla comparativa (resumida):
Enlace externo recomendado: Comparativa actualizada de plataformas de IA
Depende de tus necesidades: ChatGPT y Gemini son ideales para generación de texto e imágenes, mientras que Perplexity destaca como asistente y Claude para tareas de código.
Utiliza Automator para crear scripts personalizados y apps que agilicen tu flujo de trabajo.
Sí, hay plugins que generan descripciones de productos, resúmenes y mejoran el SEO de tu tienda online.
La integración de la inteligencia artificial en WordPress y en tu día a día digital es ya una realidad accesible y potente. Desde la creación de cursos y contenido, hasta la automatización de tareas y la elección de la mejor plataforma de IA, las posibilidades son infinitas. Experimenta, comparte tus resultados y sigue aprendiendo para mantenerte a la vanguardia. ¿Tienes dudas, sugerencias o quieres compartir tu experiencia? ¡Te leemos en los comentarios y en nuestra comunidad!
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Si te estás planteando aprender WordPress desde cero en 2025 para convertirte en un profesional del diseño web o simplemente gestionar tu propia web, este artículo te interesa. A continuación veremos las estrategias, herramientas necesarias y conceptos que debes dominar, adaptados al último panorama de WordPress, incluyendo herramientas dinámicas, plugins premium y decisiones estratégicas para avanzar en tu carrera digital.
WordPress sigue siendo la plataforma líder para la creación de contenidos y páginas web profesionales. En 2025, con grandes novedades como el Site Editor, es imprescindible saber dominar su ecosistema para construir páginas dinámicas y efectivas. Tanto si quieres ofrecer tus servicios como freelance autónomo, como si buscas mejorar tu propia presencia digital, aprender a manejar WordPress correctamente sigue siendo clave.
Esta suele ser la primera decisión importante que debes tomar al aprender WordPress.
¿Qué recomiendo? Para empezar fuerte, recomiendo formarte como profesional aunque tu fin más inmediato sea gestionar tu propia web. Así tendrás un mayor dominio y libertad sobre tu proyecto y posteriores trabajos.
Una de las mayores preguntas al aprender WordPress es ¿qué plugins usar? Aquí tienes las alternativas más potentes:
Crocoblock (que patrocina habitualmente Negocios y WordPress, nuestro podcast favorito), cuenta con herramientas premium potentes:
Si planeas dedicarte seriamente al desarrollo web profesional, aunque sea desde cero, invertir desde el principio en herramientas premium intuyo es la mejor opción. Acortarás la curva de aprendizaje y dominarás rápidamente herramientas que se emplean en el día a día profesional.
Si empiezas con herramientas gratuitas, ACF es una apuesta segura, aunque tendrás limitaciones al hacer queries complejas, filtros dinámicos o personalizaciones muy específicas.
En 2025, el Site Editor de WordPress (antiguo Full Site Editing) será esencial. Debes dominar:
Conócelos con detalle en WordPress.org
Otra decisión clave para tu curso de WordPress desde cero:
Pros:
Contras:
Pros:
Contras:
Mi consejo: comienza con un ejemplo claro y entendible por cualquier audiencia. Un pequeño restaurante es fácilmente entendible por todos y permite entender conceptos universales claramente.
Otra tendencia clave actual es el formato de vídeo vertical (Shorts, Reels, TikTok). ¿Es útil?
Ejemplos prácticos disponibles en TikTok, Shorts YouTube y Reels Instagram.
Finalmente, otro aspecto que todo webmaster y desarrollador profesional debería conocer para complementar WordPress es:
Te recomiendo ver casos prácticos como el desarrollado en Cobardes y Gallinas, donde han aplicado todo un sistema ERP construido alrededor del ecosistema no-code como Airtable y Square.
Solo necesitas:
Recomendado si quieres profesionalizarte rápidamente. Si solo deseas explorar gratis, comienza con opciones gratis (ACF) y luego invierte en premium una vez domines lo básico.
Para obtener el máximo rendimiento y estabilidad a largo plazo, piensa desde hoy en las necesidades profesionales que tarde o temprano surgirán en tu camino WordPress:
Ahora, deja en los comentarios cuál es tu situación actual con WordPress: ¿acabas de empezar? ¿qué dudas o necesidades específicas tienes para tu perfil? ¡Quiero leerte e interactuar contigo en profundidad!
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Cuarto episodio de nuestro podcast sobre Negocios y WordPress. El episodio de hoy está más dedicado a los negocios, y es que hoy nos vamos a centrar en los presupuestos. Aunque como siempre, desde nuestra experiencia en el mundo del desarrollo web en WordPress, del diseño gráfico y de otras áreas relacionadas con este mundillo.