Construir una mejor versión de nosotros mismos no es una tarea fácil, para hacerlo primero tenemos que reconocer aquellas cosas que debemos arrancar de raíz, en ocasiones esa raíz viene desde lo que aprendimos en casa y repetir aquellas acciones que desde pequeños vimos de nuestros padres y nuestros padres de nuestros abuelos es algo que se nos da muy inconsciente y natural. Wow, generación tras generación, tiene un gran impacto… por eso todos somos niños heridos.