Cuando ponemos nuestra mirada en Jesús podemos caminar con seguridad incluso en medio de las dificultades, por el contrario, cuando lo dejamos de mirar y miramos las dificultades el temor y la angustia nos pueden dominar.
Cuando ponemos nuestra mirada en Jesús podemos caminar con seguridad incluso en medio de las dificultades, por el contrario, cuando lo dejamos de mirar y miramos las dificultades el temor y la angustia nos pueden dominar.