Zorobabel tiene la difícil tarea de reconstruir el templo.
Los recursos son escasos y ademas los enemigos de Israel se movilizan para impedir la obra.
Zorobabel piensa en términos militares y políticos para hacer frente a la crisis, pero Dios le dice que no será como el piensa que obtendrá la victoria.
Dios no siempre obra de la manera esperada, sus planes y propósitos sobrepasan nuestra comprensión.