Recuerda muy bien que no es que Jesús se tarde en cumplir lo que prometió, lo que pasa es que Dios es paciente. Su tardanza solo nos demuestra una vez más su gran amor y su gran misericordia. (2 Pedro 3:3-9)
Recuerda muy bien que no es que Jesús se tarde en cumplir lo que prometió, lo que pasa es que Dios es paciente. Su tardanza solo nos demuestra una vez más su gran amor y su gran misericordia. (2 Pedro 3:3-9)