Por Pablo Callejón
No parece haber cambiado algo. Estamos más pobres, algo más cansados, un poco más estresados, voraces del mundo en la pantalla, pero esencialmente iguales. Transcurrimos la mitad del año como un deja vu del día anterior. Lo que llaman normalidad no es tan nuevo como lo suponíamos. Somos la consecuencia de lo que éramos con algunos meses encima de una pandemia que mata por miles. Nos vamos a dormir y despertamos con las mismas miserias, …