Texto Bíblico: Marcos 7:31-37 ¿Cuántas veces hemos dado una causa por perdida?¿Cuántas veces hemos dicho que este o aquel son irrecuperables? ¿Cuántas veces, como Moisés frente a la zarza ardiente (Éxodo 3), hemos limitado a Dios en nuestras vidas enfatizando nuestra insuficiencia? A través del relato de un milagro de Jesús aprenderemos que no hay impedimento demasiado grande para nuestro Dios. *Grabado en el CCI Vida Nueva (Curazao) el 07 de junio de 2015