Llegar cansado también cuenta.
No todos los finales son ordenados, ni todas las esperas se viven con fuerza.
A veces llegar es lo único que pudimos hacer.
En este episodio de Re-siste, nos detenemos en ese cansancio que no se ve, en la fe que llega sin respuestas y sin discursos.
No para resolverlo todo, sino para quedarnos un momento y presentar lo que hay delante de Dios.
Un espacio breve donde la fe se encuentra con nuestras cicatrices.