David no se detuvo hasta que la victoria fue absoluta, sin lugar a dudas. Mientras el gigante estaba en el suelo nadie sabia que había muerto, pero al levantar su cabeza cortada la victroria se hizo constar. Final y firme. Mientras no le cortes la cabeza al gigante el enemigo tendrá lugar para hacerte dudar. Escucha el episodio para cobocer mas. ¡Vence en el nombre de Jesús!