A Esaú no le robaron su primogenitura, él la vendió a cambio de un guiso. Así la menospreció. De igual manera el enemigo busca quitar la herencia (la vida eterna) a los hijos de Dios. Si nos descuidamos, si la cedemos entonces no estará robando, tomará lo que es nuestro con derecho. Escucha el espisodio para que conozcas las estrategias que el enemigo puede estar usando para robar tu "primogenitura". ¡Dios te bendiga!