¿Has oído la expresión "sal de tu zona de confort"? ¿Lo has hecho ya? Muchos expertos te animan a “salir de tu zona de confort”. Pero... ¡cuidado! ¿Sabes cuál es tu zona de confort? ¿Has determinado a dónde te diriges y por qué? ¿Estás preparado? ¿Tienes un camino a casa? A veces, lo mejor no es salir de la zona de confort, sino hacerla más grande.