Me da pena con Grisham porque le espera un recuerdo como el de Bill Buckner en la Serie Mundial del 86. Buckner tuvo una carrera importante y la mala suerte de que al final de su tiempo en las mayores, en su recta final, le pasara lo que le pasó.
Grisham al menos está empezando y le queda tiempo para borrar la mancha más oscura de su incipiente carrera. Si esa bola no se le escapa, el partido se empata y estoy seguro de que la victoria de Milwaukee era cuestión de innings. Washington va a necesitar mucha más suerte para eliminar a los Dodgers. Si lo logran, ya sería demasiado. Habría que pedirle a cada jugador de los Nacionales que hiciera un boleto del Washington's Lottery y seguro que más de uno acierta 6.