Dios ha puesto su Espíritu en nosotros para que no seamos de nuevo esclavos del miedo, para que recordemos que somos sus hijos y que cuando lo necesitemos podemos clamar Abba Padre. (Romanos 8:14-14)
Dios ha puesto su Espíritu en nosotros para que no seamos de nuevo esclavos del miedo, para que recordemos que somos sus hijos y que cuando lo necesitemos podemos clamar Abba Padre. (Romanos 8:14-14)