Dios, quien es el Pastor de nuestras almas, Aquel que nos pastores y por medio de quién nada nos falta, no nos permite sufrir o ser tentados más de lo que podemos resistir.
Esta es una promesa basada en el mismo carácter de Dios.
Dios, quien es el Pastor de nuestras almas, Aquel que nos pastores y por medio de quién nada nos falta, no nos permite sufrir o ser tentados más de lo que podemos resistir.
Esta es una promesa basada en el mismo carácter de Dios.