Basura, más basura. Todo es basura. Las hojas de los árboles, las hierbas que crecen en nuestras aceras o pocetas de árboles. A nosotros, los urbanitas, todo lo que no sea asfalto nos parece basura, cuando, seguro, es precisamente ese hormigón la mayor basura que ponemos sobre nuestros terrenos. Natalie nos explica por qué.