En este episodio de conversación, te comparto una reflexión muy personal, sobre algo que aprendí. Fue esa experiencia: no todo merece tu energía. No todas las discusiones valen la pena, no todas las conversaciones de construyen… Y no todos los espacios son para ti. A veces lo más sabio que podemos hacer es no pertenecer. Soltar el impulso de justificarlos. Dejar de encajar donde no hay verdad. Y recuperar la paz que llega cuando elegimos con conciencia.