La respuesta para el pecado del hombre, para su dolor, su sufrimiento y su sinsentido es Cristo. Es el Evangelio. Sin Cristo, el fin del hombre es la desesperanza más absoluta.
La respuesta para el pecado del hombre, para su dolor, su sufrimiento y su sinsentido es Cristo. Es el Evangelio. Sin Cristo, el fin del hombre es la desesperanza más absoluta.