DESGARRADOR. La suboficial Rocío Aguilar (31), oriunda de Reconquista y con destino en el Comando Radioeléctrico de Rosario, comunicó que entregó su arma y chaleco y que no volverá a su puesto hasta obtener el traslado al norte provincial. El motivo: cuidar a su hija de 12 años, que sufrió un intento de suicidio tras episodios de bullying. En paralelo, tiene a su cargo dos hijos más, uno con diagnóstico de autismo y TDAH.