Gracias a que Jesús nos tuvo compasión ya no estamos desprotegidos ni confundidos, Él es nuestro pastor quien nos enseña y sana nuestras enfermedades y dolencias.
Gracias a que Jesús nos tuvo compasión ya no estamos desprotegidos ni confundidos, Él es nuestro pastor quien nos enseña y sana nuestras enfermedades y dolencias.