Es el joven jugador que comparte la NCAA con otros dos más jóvenes en el país, como Garino en la Selección Argentina y Ayan Carvalho en la Liga Nacional. No hay rastros en él a la hora de expresarse y que lo vinculen al sur del continente americano. La única demostración puede hacerla mediante su cariño hacia el lugar donde nació y que continúa siendo su anhelo para el futuro de su carrera profesional.