Según Álex, Goval entra como un torbellino, volando los papeles de la mesa. Entre intimidad e intimidad, resulta que Goval va todos los días al gimnasio, a primera hora, salvo sábados y domingos, por lo que ese puede ser el motivo de tanta energía. Pero, bromas aparte, que ya sabéis que abundan en las charlas de estos dos fantásticos locos “no tan bajitos”, nos contó cosas muy importantes para que le demos vueltas al coco. Hoy, en torno al exceso de información que tenemos. En todos los ámbitos, incluso en el familiar. Como siempre, hiperinteresantes las reflexiones de Goval.