Dios nos ha conferido autoridad, para hablar acerca de su Palabra. No hay filosofía ni doctrina, de ningún tiempo; que pueda superar la Palabra de Dios. Para gobernar bien un país, es necesario conocer a Dios y su Palabra. Actualmente hay una inseguridad creciente, de miedo a perder algo: dinero, familiares. Sólo tener a Dios dentro de nosotros, haciendo el bien; nos da seguridad.