Esta es la Palabra de Dios; que habla de la guerra espiritual. El gadareno tena una legin de demonios, que los cerdos no pudieron soportar: prefirieron lanzarse por un precipicio, al mar. Esta no es una guerra de ideologas, filosofas o religiones; sino una guerra contra huestes espirituales. Hay que reprender hasta los malos pensamientos; para alcanzar la victoria espiritual.