Los que se rebelan, fornican, roban, adulteran, roban a escondidas y mienten: no pueden escapar de la ira de Dios. Donde estemos, los ojos de Dios nos ven. Si se pierde la gracia de Dios, el diablo toma el control total. Caer en pecado, es perder la gloria de Dios. El amor que viene de arriba, del Padre de las luces, trae: consuelo, unidad, ayuda, paz, respeto, fortaleza, cuidado.