Todos vamos a comparecer ante el Dios Todopoderoso: l todo lo puede y todo lo sabe. Hay una lnea directa de comunicacin, entre el alma del hombre y la mujer; con Dios. El diablo no puede tocar, a un verdadero seguidor o hijo de Dios. Hemos sido santificados y justificados: cercados por los ngeles del Seor y el Espritu Santo. Nos cubre la sangre preciosa del Cordero de Dios.