Los creyentes en Cristo gimen, para que cuando su morada terrestre sea destruida; sean revestidos, no desnudados. Procurando vivir agradando, slo a Dios: en todo. Los verdaderos hijos de Dios, no temen a la muerte: esperan la promesa de Dios. Todos compareceremos ante el tribunal de Cristo, para recibir segn lo que hayamos hecho; mientras estbamos en este cuerpo: malo o bueno.