Nuestras batallas se ganan al vencer la procrastinación, enfrentando cada desafío con determinación. Al actuar con prontitud, avanzamos hacia nuestras metas y experimentamos el poder de la disciplina en Cristo.
Nuestras batallas se ganan al vencer la procrastinación, enfrentando cada desafío con determinación. Al actuar con prontitud, avanzamos hacia nuestras metas y experimentamos el poder de la disciplina en Cristo.