En este primer día de agosto, el Padre Rolando Echeverría, SDB, nos comenta que, seguramente, Jesús nos preguntará a cada uno de nosotros: "¿Por qué venimos a misa cada domingo?".
Podemos ver, en el Evangelio, que muchas personas buscan a Jesús, pero lo buscan porque les había dado de comer, es decir, lo buscan por un interés material; nosotros, seguramente también somos un poco interesados. Lo buscamos porque nos ha dado un trabajo, por alguna necesidad de nuestra familia; nos falta todavía madurar un poco en la fe. Jesús nos dice: "No trabajen por ese alimento que se acaba".
El amor a Dios debe de ser gratuito, desinteresado; esa es la fe madura. El amor a Dios, es la respuesta al amor de Dios, al amor que nos viene de Dios. Todo en esta vida va a pasar, se va a acabar, menos el amor de Dios. Nuestro amor a Dios debe de ser incondicional porque su amor por nosotros es incondicional.