Si queremos construir un matrimonio sólido que perdure, debemos ir a la fuente de la sabiduría de Dios. Él nos ayudará a superar nuestras diferencias y a tomar decisiones sabias.
Si queremos construir un matrimonio sólido que perdure, debemos ir a la fuente de la sabiduría de Dios. Él nos ayudará a superar nuestras diferencias y a tomar decisiones sabias.