Un buen transporte público se traduce en calidad de vida. Lamentablemente es de los grandes problemas que azotan a la Ciudad de México. Diariamente miles de personas sufren los tiempos de traslado y el tráfico, pero recientemente se han incrementado los asaltos y hasta los secuestros a bordo de camiones, combis y taxis, ¿hasta cuándo tendremos que aguantar esta situación?