¿Es la palabra de Dios algo real y tangible en nuestra vida? ¿Son sus promesas un escudo como decía el salmista? O tan sólo son figurativas y simbólicas
¿Es la palabra de Dios algo real y tangible en nuestra vida? ¿Son sus promesas un escudo como decía el salmista? O tan sólo son figurativas y simbólicas