La respuesta de Dios no se hizo esperar y cumplió no solo el sueño de Cookie y su esposo, sino también de muchas muchachas que necesitan un centro de rehabilitación para drogadictas
La respuesta de Dios no se hizo esperar y cumplió no solo el sueño de Cookie y su esposo, sino también de muchas muchachas que necesitan un centro de rehabilitación para drogadictas