Notas en Español e inglés 👇
Números 3: Cuida lo sagrado, lo que Dios te ha encomendado.
Números 3:1-10:
1 Este es el registro de los desc+endientes de Aarón y de Moisés, el día en que el SEÑOR habló a Moisés en el monte Sinaí: 2 Estos son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab el primogénito, Abihú, Eleazar e Itamar. 3 Estos son los nombres de los hijos de Aarón ungidos sacerdotes, a quienes él invistió para servir como sacerdotes. 4 Pero Nadab y Abihú murieron delante del SEÑOR cuando ofrecieron fuego extraño delante del SEÑOR en el desierto de Sinai, y no tuvieron hijos. Así que Eleazar e Itamar sirvieron como sacerdotes delante de su padre Aarón.
5 El SEÑOR habló a Moisés diciendo: 6 “Haz que se acerque la tribu de Leví y ponla delante del sacerdote Aarón, para que ellos le sirvan. 7 Que guarden delante del tabernáculo de reunión lo que él les ha encomendado y lo que ha sido encomendado a toda la congregación, para llevar a cabo el servicio del tabernáculo. 8 Que cuiden de todos los utensilios del tabernáculo de reunión y lo que ha sido encomendado a los hijos de Israel, para llevar a cabo el servicio del tabernáculo. 9 Darás los levitas a Aarón y a sus hijos. Le son enteramente dedicados de entre los hijos de Israel. 10 Constituirán a Aarón y a sus hijos para que cumplan con su sacerdocio. El extraño que se acerque será muerto”.
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Este capítulo es especial porque muestra el momento cuando Dios autoriza censar a los levitas pero con un propósito específico, que cada levita fuera el reemplazo de cada primogénito de las demás tribus. El número equivalente de cada persona y ganado debía ser igual, ya que los levitas y sus pertenencias tomarían el lugar de los primogénitos, y así se convertirían en posesión de Dios como una ofrenda. El déficit del número fue complementado con una ofrenda especial.
También me impresiona el mandato de Dios a los levitas acerca del cuidado que ellos debían tener con todos los rituales, ordenanzas y utensilios del tabernáculo. No debían salirse de los parámetros establecidos, de los reglamentos del orden del culto, y debían cuidar y proteger solemnemente.
Esta responsabilidad nos recuerda dos cosas: que somos sacerdotes llamados por Dios para ofrecer adoración en su presencia con elementos sagrados como la oración, cánticos de alabanzas, ofrendas voluntarias de nuestros bienes, y nuestros dones que Dios nos da por medio de su Santo Espíritu.
También tenemos utensilios valiosos que Dios ha puesto en nuestras manos. Herramientas valiosas que debemos proteger: cada miembro de nuestro hogar.
Tenemos una responsabilidad muy grande de cuidar de los nuestros. Ellos son como esos utensilios sagrados del templo de Dios.
El Señor bendecía a los niños en su tiempo, y los puso como ejemplo para que aprendiéramos de ellos porque de ellos es el reino de los cielos.
Los jóvenes también son utensilios de alabanza al Señor. Ellos fueron los que alabaron a Jesús al entrar a Jerusalén y Jesús los honró.
Leamos Mateo 21:15-16: "Pero los principales sacerdotes y los escribas se indignaron cuando vieron las maravillas que él hizo, y a los muchachos que lo aclamaban en el templo diciendo: —¡Hosanna al Hijo de David! Y le dijeron: —¿Oyes lo que dicen estos? Jesús les dijo: —Sí. ¿Nunca leyeron: De la boca de los niños y de los que maman preparaste la alabanza?"
Así que tenemos una responsabilidad muy grande de cuidar nuestros hijos.
También debemos honrar a nuestros padres. Es un mandamiento importante para el Señor. Cuidar de ellos y respetarlos trae bendición sobre nosotros y honramos a nuestro Padre Celestial.
En general, la Biblia dice que si no cuidamos de los miembros de nuestro hogar, proveyendo para sus necesidades, instruyéndolos en la verdad, seremos igual o peor que alguien que no ha tenido un encuentro con el Señor.
1 Timoteo 5:8 dice: “Si alguien no tiene cuidado de...