Nuestro Dios es un Dios de segundas oportunidades y nuevos comienzos. Si el lector se encuentra con vida, si respira y puede leer esta publicación, salta a la vista que Dios aún no ha concluido en él Su labor.
Nuestro Dios es un Dios de segundas oportunidades y nuevos comienzos. Si el lector se encuentra con vida, si respira y puede leer esta publicación, salta a la vista que Dios aún no ha concluido en él Su labor.