En Alemania se permiten los capitales externos en los clubes, pero con restricciones. Un presidente pasó ese limite y todas las hinchadas lo odian, lo acusan de privatizador. Es la historia de Dietmar Hopp.
En Alemania se permiten los capitales externos en los clubes, pero con restricciones. Un presidente pasó ese limite y todas las hinchadas lo odian, lo acusan de privatizador. Es la historia de Dietmar Hopp.