En esto del alma, lo mejor es volver a la niñez. Volver a la confianza en Dios, volver al sencillo amor al prójimo, volver a la seguridad de una Madre que te da la mano a cada paso. Ser niños no es sólo la mejor opción es un camino que Dios te ofrece para alcanzar pronto el rostro de Dios