Jess llam tambin a Jacobo, hijo de Zebedeo y a Juan, su hermano: quienes dejaron inmediatamente a su padre y la barca; y le siguieron. Dios no falla: l provee todo lo necesario, en lo espiritual y material; a todo el que llama. A muchos hombres y mujeres, Dios les ha dado esta tremenda oportunidad; y la han perdido: por no saber renunciar a todo, para responder a ese llamado.