El hombre de Dios no escoge un lugar para predicar, porque es una gran ciudad o un pas de prosperidad; slo piensa en hacer la voluntad de Dios: en favor de las almas perdidas. l ha prometido dar cien veces ms, aqu en la tierra; de lo que ha dejado el obediente a su llamado. Un hombre o una mujer llenos del Espritu Santo y la Palabra de Dios; es de gran bendicin en el mundo.