Canadá, los ojos del mundo se posan sobre tí y nosotros seguimos atizando el fuego que, lejos de devolvernos la vida de nuestrxs hijxs muertos por tu nefastas ideas de pureza racial, se convierte en justicia popular.
También clamamos justicia por Samuel, uno más de los nuestrxs que se llevó el odio del fascismo en estos tiempos.
Programa para convertir el dolor en lucha este 468.