Con su hija en brazos, Marysol González saludó emocionada desde la puerta de su hogar. Volvió a abrazar a la niña después de semanas eternas en las que convivió con el virus y el temor de contagiar a otros. Los vecinos la recibieron con aplausos, en un conmovedor agradecimiento que se había iniciado minutos antes en la Clínica del Sur...