¿Alguna vez habéis viajado de noche?
No un trayecto en avión o barco, aunque he de reconocer que tiene, por así decirlo... su encanto.
Me refiero a un viaje en coche, por una solitaria carretero secundaria con rumbo incierto.
¿Queréis viajar? Acomodaos en los asientos, poneos el cinturón y, a ser posible, no miréis a los lados del camino: tal vez algo capte vuestra atención.