La afición del RCD Mallorca lo ha elegido como el mejor lateral derecho de la historia del club. Jugó 9 temporadas de bermellón y disputó 333 partidos oficiales. Fue capitán y un emblema de nuestro club. Vivió la época dorada de Cúper y Aragonés y formó parte de la plantilla que levantó la Copa en 2003. Las lesiones de rodilla terminaron con su brillante carrera.