La afición del RCD Mallorca lo acaba de elegir como el mejor banda derecha de la historia del club. Estuvo dos temporadas pero el recuerdo que dejó fue imborrable. Su potencia por banda, su sociedad con Javier Olaizola y su eterna sonrisa encandilaron a la afición mallorquinista. Ganó una Supercopa, jugó la final de la Recopa antes de salir traspasado al Arsenal en donde se convirtió en una leyenda.