Oramos por las mujeres ancianas a las que la vejez les ha cambiado la vida. De líderes las ha convertido en seguidoras. De vivir en el centro, ahora forman parte de la periferia de sus familias. Rogamos por su fortaleza, consuelo y esperanza.
Oramos por las mujeres ancianas a las que la vejez les ha cambiado la vida. De líderes las ha convertido en seguidoras. De vivir en el centro, ahora forman parte de la periferia de sus familias. Rogamos por su fortaleza, consuelo y esperanza.