Oramos por los hijos que aún en la edad adulta y su vejez sufren las consecuencias de las heridas provocadas por sus padres. Pedimos que el amor de Dios los consuele y los ayude a enfrentar la vida.
Oramos por los hijos que aún en la edad adulta y su vejez sufren las consecuencias de las heridas provocadas por sus padres. Pedimos que el amor de Dios los consuele y los ayude a enfrentar la vida.