En la música comercial, especialmente en la música incidental y en las bandas sonoras, a menudo se recurre a orquestadores independientes para completar el trabajo del compositor, para agilizar el proceso de composición y poder cumplir con los plazos estrictos que exige la industria audiovisual. El orquestador de música de cine trabaja bastante en breves piezas escritas por autores diversos. Los orquestadores de Broadway trabajan mucho sobre las piezas escritas para piano o en una partitura que contiene el guion de la composición